“Baja”, “cesante”, “suspendido”, “limitar los servicios” y “despido” se lee en muchos legajos de trabajadores y trabajadoras desaparecidos durante la última dictadura, víctimas del terrorismo de Estado.

Sí, leyeron bien. Baja, cesante, suspendido. Como si de repente una mañana hubieran decidido por voluntad propia dejar de asistir a sus puestos de trabajo sin más que eso.

Siendo diputada nacional y por mi origen sindical trabajé en conjunto con la Secretaría de Derechos Humanos de la CGT y presenté en 2019 un proyecto que permitiera visibilizar esta situación y que generara desde el Estado las acciones reparatorias para asegurar la recuperación de la verdad en las historias de los compañeros y compañeras.

Nota completa:

Memoria, Verdad y Justicia