La presentación se llevó a cabo en la Sala Delia Parodi del Congreso Nacional y estuvo a cargo de la Directora Ejecutiva de la Fundación Avon, Florencia Yanuzzio quien estuvo acompañada en un panel por Fabiana Túñez,  titular del Consejo Nacional de las Mujeres; Andrea Balzano, Coordinadora  del área de género de PNUD y Clara Santamarina, abogada y Co coordinadora del Area Legal de la Asociación Civil La Casa del Encuentro.
“La Licencia permite a las colaboradoras contar con el apoyo y respaldo necesarios por parte de la compañía, garantizando absoluta confidencialidad. Además, el Protocolo proporciona un marco formal para acompañarlas y facilitarles el proceso de salida de la situación con la intervención de equipos especializados”, precisaron desde AVON.
Fabiana Túñez celebró la iniciativa y recalcó el “fuerte compromiso del CNM” para que la licencia por violencia de género pueda extenderse a todos los ámbitos públicos.
Por su parte, Balzano afirmó que la violencia de género es la violación “más frecuente” a los Derechos Humanos y coincidió con Túñez en destacar la importancia de la presentación del Protocolo.
En tanto, Axel Gegenschatz, Gerente General de AVON, dijo que “estas normativas reconocen y dan entidad a la violencia contra las mujeres dentro la compañía, y el rol de quien emplea en facilitar y no obstaculizar el proceso que esa mujer debe realizar: personal, legal, familiar, administrativo, entre otros”.
AVON contó para la normativa con el asesoramiento asesoramiento de La Casa del Encuentro, asociación de la sociedad civil que ha impulsado numerosos proyectos como la Ley Brisa  y la quita de la responsabilidad parental en casos de femicidios.
Por mi parte, celebro esta propuesta y deseo que se extienda y replique a cada vez más empresas  y desde ya a organismos públicos del Estado.
Asimismo , existen varios proyectos de ley, entre ellos de las diputadas Graciela Camaño y Azucena Ehcosor,  para modificar la Ley de Contrato de Trabajo 20.744 incorporando licencia por violencia de género. Los empleadores, según un informe de la OIT citado en el proyecto de la diputada Camaño, podrían contribuir enormemente a mitigar los efectos de la violencia de género en el lugar de trabajo, es decir reconociendo la pertinencia y el impacto de la violencia doméstica y otra como aliados esenciales para encarar los efectos de la violencia doméstica, así como otras formas de violencia y acosos.
Es nuestro compromiso lograr la sanción de una normativa nacional que contemple el derecho a la licencia por violencia de género en los ámbitos laborales públicos y privados.
Creo, además, que los sindicatos tenemos  un rol fundamental en la creación de herramientas e instrumentos de  prevención y promoción de la lucha contra la violencia de género.
De hecho, cuando en la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia discutimos el proyecto de ley Micaela- que aspira a establecer la capacitación obligatoria en la temática de género y violencia contra las mujeres, para todas las personas que se desempeñen en la función pública en todos sus niveles y jerarquías-, logramos que los sindicatos formen parte y colaboren con las autoridades de cada organismo para garantizar la implementación de las capacitaciones.
Por un lado a través de talleres, actividades y capacitaciones los sindicatos pueden visibilizar esta problemática y por otro lado tienen la posibilidad de ser un puente entre empleadores y trabajadores que permita comunicar lo significativo que es que las mujeres en situación de violencia  tengan la posibilidad de acceder a una licencia por violencia de género.
A través de la acción sindical trabajamos por la incorporación de la perspectiva de género en los convenios colectivos de trabajo donde se regulan y protegen las condiciones de trabajo. En estos casos se podrá incorporar las licencias por violencia de género en el régimen de licencias de los organismos, respaldando tanto el Estado empleador como los sindicatos a las trabajadoras que atraviesen situaciones de ese tipo.
Para erradicar la violencia de género, prevenir, contener y fortalecer a las mujeres que sufren casos de violencia de género  debemos trabajar todos Estado, sindicatos, empresas y asociaciones civiles en conjunto. Solo así estaremos avanzando hacia el logro de una sociedad más justa, igualitaria y libre de violencia. Es un derecho, exijámoslo.