Portal de Leyes Abiertas

Portal de Leyes Abiertas

Durante los meses de mayo y junio participé del Portal de Leyes Abiertas de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, una plataforma de elaboración colaborativa de normas, donde las y los diputados abren a debate sus iniciativas para incorporar puntos de vista ciudadanos.

En este espacio de co-creación, puse a consideración de los ciudadanos un proyecto sobre Provisión de Agua Potable y Gratuita en Locales Gastronómicos. La iniciativa recibió un total de 17 comentarios y 9 aportes particulares en el articulado.

Por sugerencia de la ciudadanía, incorporamos un límite a  la provisión gratuita de hasta medio litro por persona y mejoramos la redacción del proyecto, con el objetivo de facilitar su comprensión e implementación.

Agradezco a cada uno de los ciudadanos que compartieron sus aportes y comentarios a esta propuesta de ley que presentaré ahora fortalecida gracias a su participación.

 

 

Género, Feminismo y Políticas Públicas

Género, Feminismo y Políticas Públicas

El lunes 24 de junio participé del encuentro sobre Género, Feminismos y Políticas Públicas organizado por el Instituto de Cultura Universitaria y el Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Católica Argentina.

Como expositoras, me acompañaron en el panel la Lic. Josefina Perriaux de Videla (Filósofa – Instituto para el Matrimonio y la Familia, UCA), la Dra. Marcela Mazzini (Teóloga – Facultad de Teología, UCA) y la Dra. Soledad Carrizo (Abogada UCC – Diputada Nacional por la Unión Cívica Radical).

Para explicar un poco de qué se trata la planificación pública con perspectiva de género, les conté mi historia, y los obstáculos que tuve que atravesar como mujer en los espacios de poder y de representación política. Utilicé también  al empleo y al espacio público como ejemplos de áreas en los que se puede intervenir desde una mirada de género.

Es que es difícil explicar una mirada. Y en definitiva, de eso se trata la perspectiva de género. De una forma de mirar en búsqueda permanente de la equidad, de generar reales e iguales oportunidades para todos y todas. De reconocer, además, que los puntos de partida son diferentes. 

Lo que queremos construir es un nuevo modelo de convivencia desde un enfoque de derechos con igual acceso, disponibilidad, calidad y permanencia para todos y todas. Esto incluye al trabajo, a la vivienda, a la educación, a la alimentación saludable, al ambiente sano, al cuidado a la participación, a la salud, a la recreación, a la cultura, a la seguridad, a la comunicación, a la ciencia y a la información. 

No todos los feminismos son iguales: hay muchas y variadas diferencias, y creo que es saludable porque muestra la heterogeneidad del movimiento.

No solo existen diferentes representaciones -cosa que muchas veces se critica cuando en realidad es inevitable, porque somos todas personas-, sino que también hay diferentes puntos de vista sobre cuáles son las prioridades en materia de igualdad de género 

El artículo ¿Soy una mala feminista? de la escritora Margaret Atwood nos recuerda  la necesidad de dar lugar a las diferencias de opiniones, incluso, dentro del pensamiento feminista. “Nunca -ni en sus orígenes- el feminismo fue una unidad de pensamiento y de acción monolítica, y no veo por qué debería serlo ahora. Hay que reconocer la diversidad de voces dentro del feminismo como en otro tipo de cuestiones donde la única mirada la única perspectiva reduccionista produce más grietas y distinciones que acciones constructivas para avanzar en ampliación de derechos”.

No es momento de dividir a la sociedad con colores: verdes, celestes, naranjas, etc. Es momento de unir. De entender la diversidad como una oportunidad, no como un obstáculo. Necesitamos sumar (no restar) esfuerzos para caminar hacia la igualdad de la mujer. En estos tiempos de prepotencia, indiferencia y rencor hacia el que piensa distinto, nuestro desafío es aprender a escuchar (no oír) y subrayar las coincidencias.

Si hay algo que aprendí del sindicalismo es que la construcción solo puede ser colectiva. Y las mujeres sabemos construir de manera colectiva, tejiendo redes, apoyándonos en los puntos que nos unen, en las coincidencias más allá de las diferencias.

Las mujeres participamos, luchamos, militamos. No queremos más, queremos lo mismo. Realizar transformaciones en las formas de hacer política es una estrategia fundamental para conseguir cambios sociales profundos y ese es el camino y desafío que tenemos por delante.

Obesidad infantil y adolescente: un problema de salud pública

Obesidad infantil y adolescente: un problema de salud pública

Para promover hábitos y pautas de consumo saludables, la información sobre los productos disponibles es esencial. Es por eso que el año pasado presenté un proyecto sobre etiquetado frontal y publicidad de alimentos y bebidas.

Necesitamos consumidores soberanos y autónomos, y esto solo se logra facilitando y acercando información veraz sobre la calidad de los productos que consumimos.

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Foro anual de Parlamentarios para la Acción Global

Foro anual de Parlamentarios para la Acción Global

Por segunda vez tuve la oportunidad de participar del Foro Anual de Parlamentarios para la Acción Global (PGA), esta vez como Presidenta de PGA Argentina. Contar con estos espacios que nos permiten intercambiar buenas prácticas y aprender unos de otros fortalece nuestra tarea como legisladores.

PGA es una red parlamentaria con más de 40 años de trayectoria. Todos sus programas y acciones están organizados en campañas orientadas a resultados con teorías de cambio y objetivos claros, entre los que se destacan: universalidad y efectividad del Sistema del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI); abolición de la pena de muerte; acabar con la discriminación basada en orientación sexual y la identidad de género; proteger a los océanos e implementar el ODS nº14, entre otros.

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Proyecto sobre Etiquetado y Promoción de Alimentos y Bebidas

Proyecto sobre Etiquetado y Promoción de Alimentos y Bebidas

El 12 de noviembre se conmemora el Día Mundial de Lucha contra la Obesidad. El objetivo de la conmemoración de esta fecha es sensibilizar a la población sobre los efectos que tiene en la salud esta problemática y sobre la importancia de su prevención.   

En nuestro país, a lo largo de los últimos años, se han llevado a cabo numerosos planes, campañas y programas orientados a la promoción de la salud y el control de enfermedades no transmisibles, como la obesidad. Pero el panorama no ha mejorado y los números son desalentadores. Argentina es uno de los países de la región con los índices más elevados de obesidad entre niños/as (40%) y adultos (60%), según datos oficiales de la ahora Secretaría de Salud de la Nación.

Una de las principales falencias nacionales es la ausencia de una ley marco relativa tanto al derecho a una alimentación adecuada como a la soberanía alimentaria. Esta fue una de las observaciones destacadas por Hilda Elver, Relatora Especial sobre el derecho a la alimentación de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en su visita a Argentina en septiembre de este año.

Después de haberse entrevistado con funcionarios, legisladores, productores rurales, comunidades aborígenes, dirigentes sociales y académicos, la experta acercó un informe preliminar a las Observaciones y Recomendaciones que finalmente presentará ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en marzo de 2019.

Entre sus notas la Relatora observó que somos el país de la región que consume la mayor cantidad de productos ultraprocesados per cápita por año y que lideramos el consumo de gaseosas.

Al mismo tiempo, señaló que el uso de plaguicidas en Argentina está mínimamente regulado y que, como consecuencia, aumentó la cantidad de personas que han perdido la vida o padecen enfermedades graves.

A su vez, destacó que muchos niños y niñas que se ven obligados a depender de los comedores escolares para tener su comida diaria, entre otras observaciones realmente preocupantes.

Desde que asumí mi mandato como Diputada Nacional y luego de participar de numerosos y valiosos espacios de intercambio, formación y debate, presentamos y acompañamos varios proyectos relacionados con la problemática de la obesidad y la alimentación saludable. Son muchos los problemas y necesitamos estrategias integrales.

Y en esta línea creo necesaria una revisión urgente sobre nuestras políticas de etiquetado y publicidad de alimentos. Necesitamos consumidores soberanos y autónomos, y esto solo se logra facilitando y acercando información veraz sobre la calidad de los productos que consumimos.

Es por ello que presenté un proyecto sobre etiquetado y publicidad de alimentos. La iniciativa recupera propuestas de otros legisladores y legisladoras y fue supervisado por  el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), en atención a las observaciones de otras instituciones de referencia, como la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).  

En los últimos años, diversos países de América Latina han avanzado en la sanción de normativa y la implementación de políticas que buscan generar un cambio significativo en la cultura alimentaria, para favorecer hábitos y pautas de consumo más saludables, así como información más clara sobre los productos disponibles.

En esta línea, cabe destacar los esfuerzos de Brasil, Costa Rica, Uruguay y Ecuador para mejorar la alimentación en entornos escolares. El etiquetado frontal de alimentos envasados es obligatorio en Perú y, desde 2016, en Chile. Recientemente, el gobierno de Uruguay aprobó un proyecto de ley que establece el rotulado frontal, convirtiéndose entonces en el tercer país en la Región en establecer un sistema de advertencias sobre los altos niveles de azúcares, calorías, sodio y grasas saturadas que pueden presentar los alimentos envasados. Brasil, está cerca de continuar el mismo camino.

En cuanto a la normativa nacional, el Código Alimentario Argentino (Ley 18.284) y sus normas complementarias establecen ciertas pautas para la rotulación y la publicidad de los alimentos. Estos lineamientos, sin embargo, consideramos que son insuficientes: para la declaración de los ingredientes, por ejemplo, no es obligatorio declarar la cantidad de azúcares o bien, este grupo puede incluirse como porcentaje total de los carbohidratos, sin desglosar la información.

La información es un derecho ciudadano, amparado en primer lugar por nuestra Constitución y apoyado ampliamente por sucesivas disposiciones, acuerdos y compromisos. Es claro que una decisión fundada en información y conocimiento, permite una elección más autónoma. Este proyecto busca justamente fortalecer y alentar hábitos de alimentación saludable, a partir de garantizar el acceso a una información oportuna, accesible y veraz de los alimentos y bebidas destinadas al consumo humano. Incluso, el proyecto pretende fomentar el cuidado de la salud y el derecho a una alimentación saludable y responsable, promoviendo acciones educativas para la concientización de la importancia de generar este tipo de hábitos. Así también y prohibiendo la publicidad de alimentos no saludables dirigidas a niños y niñas, se espera colaborar con la prevención de la malnutrición y la reducción de enfermedades no transmisibles.

Estos temas nos atraviesan como ciudadanos, como consumidores. Argentina está en un problema y las cifras nos interpelan.

La prevención del sobrepeso y la obesidad es un tema de salud pública y un derecho humano profundamente relacionado con la protección de la niñez. Celebremos este Día de Lucha contra la Obesidad avanzando con normas que defiendan los intereses que realmente importan: la salud de nuestros ciudadanos y ciudadanas.