El 19 de junio de este año se cumplen 37 años del primer arribo de ex combatientes de la Guerra de Malvinas al muelle Almirante Storni de la ciudad chubutense de Puerto Madryn en el buque británico Canberra. Ese día, más de 4000 soldados volvieron cansados, hambrientos y desprotegidos tras defender nuestras Islas Malvinas.

Expediente 2613-D-2019
Sumario: DECLARAR DE INTERES DE LA H. CAMARA EL 37° ANIVERSARIO DEL PRIMER DESEMBARCO DE SOLDADOS ARGENTINOS EN PUERTO MADRYN, PROVINCIA DEL CHUBUT, ACONTECIDO EL 19 DE JUNIO DE 1982.
Fecha: 21/05/2019

La Cámara de Diputados de la Nación
DECLARA:
de interés las actividades organizadas por el Municipio de Puerto Madryn; la Administración Portuaria de Puerto Madryn; la Cámara de Comercio de la Ciudad y ex combatientes de Malvinas para conmemorar el 37° aniversario del primer desembarco de nuestros soldados en esa ciudad chubutense, acontecido el 19 de junio de 1982 y homenajearlos por su aporte a la reafirmación de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y a la construcción de la memoria colectiva.

FUNDAMENTOS

Señor presidente:
El 19 de junio de este año se cumplen 37 años del primer arribo de ex combatientes de la Guerra de Malvinas al muelle Almirante Storni de la ciudad chubutense de Puerto Madryn en el buque británico Canberra. Ese día, más de 4000 soldados volvieron cansados, hambrientos y desprotegidos tras defender nuestras Islas Malvinas.
Para los habitantes de la ciudad patagónica esa jornada quedó grabada en la memoria como “el día en que Madryn se quedó sin pan”. Los soldados llegaron a la ciudad y pedían pan, porque no habían podido comer ni un trozo de ese alimento básico durante los días que duró la Guerra. Ante el pedido de los soldados, los habitantes de Puerto Madryn recorrieron las panaderías del pueblo y buscaron en sus casas algo que ofrecer a esos jóvenes que volvían.
Federico Lorenz, historiador, investigador, escritor y exdirector del Museo Malvinas plasmó ese día en un cuento que forma parte de “La historia se hace ficción I – Para pensar las efemérides en el aula” y fue publicado en varios medios.
“Y todo Madryn, que entonces no era tan grande, fue y vino, fue con cosas para los chicos y vino con mensajes de los soldados para sus pueblos, para sus casas en todos los rincones de la Argentina. Anotaban teléfonos para avisar a las familias que los soldados —hijos, hermanos, nietos— estaban bien. Porque no es como ahora, que todos tienen celular. Antes ni siquiera había teléfonos en todas las casas. Así que había que llamar a un vecino, o a la farmacia, o a la escuela de un pueblo muy chiquito con una lista de nombres. Esa tarde los vecinos trabajaron como hormigas. Llevaron y trajeron, llevaron y trajeron. Hasta que alguien, de golpe, avisó: — ¡Ya no queda más pan! — ¡Las panaderías no tienen más pan!”, contó Lorenz.
“Fue entonces que los vecinos se empezaron a llevar a los soldados a sus casas. ¡Había que darles de comer! Era la media tarde. —Llamás a tu casa, te bañás, comés algo, cómo te vas a ir así”, agregó Lorenz en el cuento.
Ese relato plasmó en palabras la solidaridad de un pueblo, de familias enteras que habían estado pendientes de esos jóvenes que pelearon por todos los argentinos, defendiendo las Islas Malvinas.
Esas mismas familias se habían acercado meses antes a la Ruta 3 para saludar y “despedir” a los soldados que iban rumbo a las Islas.
Puerto Madryn recibió también, en los días posteriores, a cientos de ex combatientes que llegaron en los buques Northland, Irizar, Saint Emund y Bahía Paraíso.
Treinta y siete años después, a partir de una idea del actual Administrador de la Administración Portuaria de Puerto Madryn que los vio llegar, el Señor Osvaldo Sala, se conformó una Comisión de trabajo y Puerto Madryn rendirá homenaje a los ex combatientes.
De modo que el próximo 19 de junio se realizará un acto, que contará con la presencia de ex combatientes de todo el país. Se descubrirá un mural titulado “El Regreso”, que está siendo desarrollado por un equipo multidisciplinario de CONICET y artistas locales en el marco del programa “Ciencia al Viento”.
El objetivo del programa consiste en “diseñar, planificar y ejecutar un circuito de turismo científico en Puerto Madryn, basado en el muralismo de contenido científico como disparador de actividades y sociabilización del conocimiento, con foco en las poblaciones: residente, escolar y turística”.
El mural “El Regreso”, obra de los artistas Martín Cofré, Jorge Vasquez, Tomás Gimbernat y Claudio Segundo, mide 40 metros de largo por 4 metros de alto y estará situado en el ingreso al muelle Almirante Storni.
Además, la Comisión se encuentra realizando la actualización de la base de datos que ex combatientes que regresaron al muelle Storni y se ha informado y pedido la colaboración de autoridades de todo el país para asegurar la presencia de los homenajeados.
El 2 de abril de 1982 el gobierno de facto dispuso el desembarco militar en las islas Malvinas. Del conflicto participaron, según datos oficiales del Ministerio de Defensa de la Nación 23.428 combatientes argentinos, de los cuales 649 fallecieron.
Jóvenes de todo el país, muchos de ellos sin experiencia, participaron de este conflicto que marcó sus vidas y la de todo el país para siempre.
Malvinas es una cuestión que atañe al pueblo argentino independientemente del gobierno del que se trate, es y tiene que ser política de Estado, sostenida en el tiempo.
Por los que volvieron, por los que quedaron allá, por sus familias, por el presente y por el futuro de nuestro país debemos reivindicar cada día, todos los días nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas.
Como en 1994 en el recinto de la Asamblea Constituyente debemos repetir y repetirnos a los argentinos y a todo el pueblo del mundo lo siguiente: “No cesaremos jamás el objetivo de recuperar este sagrado territorio nacional. Nos convoca nuestra historia, nos convoca nuestro pasado, nos convoca nuestra tradición y nos convoca también la sangre de nuestros héroes enterrados en Malvinas, que reclaman que luchemos, permanentemente, para que podamos decir que están enterrados en suelo argentino”.
Como reza la primera disposición transitoria de nuestra Constitución: “La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberanía, respetando el modo de vida de sus habitantes, y conforme a los principios del derecho internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino”.
Por los argumentos aquí expuestos solicito el acompañamiento de mis pares y la aprobación del presente Proyecto de Declaración.