Para promover hábitos y pautas de consumo saludables, la información sobre los productos disponibles es esencial. Es por eso que el año pasado presenté un proyecto sobre etiquetado frontal y publicidad de alimentos y bebidas.

Necesitamos consumidores soberanos y autónomos, y esto solo se logra facilitando y acercando información veraz sobre la calidad de los productos que consumimos.

En un escenario complejo y frente a una problemática multifactorial, el consenso reside en la necesidad de partir de un abordaje plural capaz de superar los enfoques biológicos, reconocer los conflictos de intereses, promover la equidad y generar consumidores soberanos y autónomos.

UNICEF Argentina, el Observatorio de Derechos Humanos del Senado de la Nación y el Observatorio para la agenda 2030 organizaron el encuentro “Obesidad infantil y adolescente: un problema de salud pública” con el objetivo de promover recomendaciones legislativas para abordar esta problemática.

Norma Morandini, directora del Observatorio de Derechos Humanos ofició y Luciana Términe, directora del Observatorio para la Agenda 2030 se encargaron de la apertura de la actividad, compartiendo con los presentes el trabajo de los Observatorios y su compromiso en la promoción de la alimentación saludable como derecho.

Luisa Brumana, nueva representante de UNICEF en Argentina, completó la apertura. Destacó la importancia de comprender que “los niños son sujetos de derechos y los Estados responsables de su protección especial”. A su vez, consideró que hoy por hoy “no está garantizado el derecho a una alimentación adecuada” y que si bien América Latina ha mejorado sus niveles de desnutrición, la obesidad en niños, niñas y adolescentes ha crecido considerablemente.

Con respecto al escenario argentino, Brumana advirtió que “no hay ni  políticas públicas ni normativas claras para prevenir la obesidad”. Aclaró, además la importancia de avanzar de manera urgente en un doble sentido: la detención del daño y la prevención, siempre prensando en medidas integrales.

Fernando Zingman, especialista en salud de UNICEF destacó que “la obesidad no es un problema individual, sino que está profundamente relacionada con el entorno”. Por eso es importante que los Estados intervengan en: el establecimiento de etiquetado frontal, la regulación de la publicidad, la regulación de los entornos escolares y la promoción de políticas fiscales.

A su turno, Daniel Laspiur, representante de la Organización Paramericana de la Salud sostuvo que “afortunadamente, ya sabemos lo que hay que hacer” y un ejemplo en ese sentido es la legislación de Chile, que desde 2016 cuenta con la implementación de un etiquetado frontal que ha demostrado ser sumamente efectivo en la modificación de patrones culturales de consumo, fuertemente influenciados por la publicidad.

El cierre del encuentro estuvo a cargo del senador Guido Girardi, autor de la Ley de Etiquetado y Publicidad de Alimentos en Chile. La primera recomendación del senador fue “tener paciencia”. La iniciativa chilena llevó más de 15 años de trabajo y construcción de consensos, siendo las industrias las principales detractoras de la propuesta legislativa finalmente aprobada.

Girardi subrayó que la mala alimentación es “la enfermedad de los pobres”, haciendo hincapié en la cuestión de equidad detrás de la problemática que afecta mayoritariamente a las poblaciones más vulnerables.

En Chile, la solución intenta abordarse desde una manera integral: 1) Derecho a saber: etiquetado de alimentos; 2) Prohibición de la promoción de los productos con advertencias negativas (sello negro); 3) Prohibición de uso de “ganchos” comerciales para los mismos productos; 4) Prohibición de venta y comercialización de productos son advertencia negativa en escuelas y compras públicas en general.

La regulación de los sucedáneos de lactancia materna fue otra de las estrategias abordadas. En Argentina, el principal problema es que no existe punibilidad para aquellos que no se adecuen al Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna incorporado al Código Alimentario Argentino. En el proyecto que presenté incorporamos penalizaciones como así también la obligatoriedad de destacar de manera clara en los envases la superioridad de la lactancia natural. 

 


Fotos: CELESTE SALGUERO/COMUNICACIÓN SENADO.-