Por segunda vez tuve la oportunidad de participar del Foro Anual de Parlamentarios para la Acción Global (PGA), esta vez como Presidenta de PGA Argentina. Contar con estos espacios que nos permiten intercambiar buenas prácticas y aprender unos de otros fortalece nuestra tarea como legisladores.

PGA es una red parlamentaria con más de 40 años de trayectoria. Todos sus programas y acciones están organizados en campañas orientadas a resultados con teorías de cambio y objetivos claros, entre los que se destacan: universalidad y efectividad del Sistema del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (CPI); abolición de la pena de muerte; acabar con la discriminación basada en orientación sexual y la identidad de género; proteger a los océanos e implementar el ODS nº14, entre otros.

El Foro Anual 2018 tuvo lugar en Kiev, Ucrania. Allí consensuamos democráticamente el Plan Estratégico 2019-2021, para seguir haciendo de PGA un socio parlamentario directo de la comunidad global en materia de derechos humanos.

A su vez, como representante argentina, me tocó compartir la experiencia de nuestro país en el camino hacia la ratificación del Estatuto de Roma y la posterior firma de los Acuerdos de Cooperación con la Corte Penal Internacional.

Desde hace 20 años nuestro país mantiene un fuerte compromiso con la justicia, el Estado de Derecho y los Derechos Humanos que se ve reflejado en el acompañamiento a la Corte Penal Internacional, como una herramienta que nos acerca a la justicia, al fin de la impunidad y a resarcir a las víctimas.

El 17 de julio de 1998 se aprobó el Estatuto para conformar la CPI. En noviembre del 2000 el Congreso Argentino sancionó la ley 25.390 (promulgada en enero de 2001), por la que se aprobó el estatuto de Roma y en diciembre de 2006 sancionó la ley 26.200 para “implementar las disposiciones del Estatuto de Roma suscripto el 17 de julio de 1998, aprobado por la Ley 25.390 y ratificado el 16 de enero de 2001, y regular las relaciones de cooperación entre el Estado Argentino y la Corte Penal Internacional”.

 En estos 20 años hemos cambiado de gobierno, pero siempre mantuvimos como Estado la decisión política y la voluntad de acompañar a la CPI. Y es importante mantener este compromiso, para generar instituciones y democracias fuertes.

De hecho, está relacionado con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 16 Paz, Justicia e Instituciones Sólidas de la Agenda 2030 que en una de sus metas plantea “promover el estado de derecho en los planos nacional e internacional y garantizar la igualdad de acceso a la justicia para todos”.

Y para lograr cumplir con ese Objetivo necesitamos del compromiso de todos. La Corte no tiene territorio, no tiene fuerzas policiales, no tiene un territorio propio por lo que sin la cooperación de los Estados, la Corte no puede cumplir su mandato.

Además de la necesidad de implementar en los ordenamientos jurídicos los mecanismos de cooperación de la Parte IX del Estatuto de Roma, los Estados pueden firmar acuerdos de cooperación con la CPI sobre la reubicación de testigos, la ejecución de las penas, la libertad provisional y final.

Argentina fue el primer país que firmó los cuatro Acuerdos de Cooperación. Firmar los acuerdos voluntarios con la CPI es crucial para apoyar el cumplimiento efectivo del mandato de la Corte.

Cada acuerdo de cooperación tiene sus propias características, por eso es importante trabajar en equipo entre organismos, instituciones y ministerios correspondientes para evaluar los mejores mecanismos para implementar cada uno de los acuerdos. Cabe destacar que la implementación de los acuerdos puede darse de forma escalonada y que es fundamental el trabajo entre distintos organismos y ministerios para evaluar las mejores medidas.

Los integrantes de Parlamentarios para la Acción Global podemos contribuir a la firma del Estatuto y de los Acuerdos de Cooperación. La diplomacia parlamentaria cumple un papel protagónico y activo en la búsqueda de acuerdos y colaboración.

Sin desconocer la atribución de conducción de las relaciones exteriores en cabeza del  Poder ejecutivo es importante acompañar desde la diplomacia parlamentaria y contribuir a multiplicar los canales de diálogo, de contacto directo y de fluida comunicación.

Es en el Congreso, institución que encarna la expresión y participación de los pueblos, donde buscamos y encontramos los consensos. Por ello debemos trabajar fuertemente como legisladores comprometidos con el fortalecimiento de las instituciones parlamentarias,  para establecer vínculos de acuerdo internacional  potenciando la cooperación e institucionalizar sus mecanismos.

La cooperación internacional humanitaria es imprescindible y debemos reforzar ese camino.

Aquí compartimos la nota de Parlamentarios Para la Acción Global,  para quienes deseen más información.