El jueves 5 de abril, legisladores, referentes de la sociedad civil y representantes sindicales, nos reunimos para insistir con el tratamiento de un proyecto presentado en tres períodos consecutivos por la Diputada Margarita Stolbizer sin obtener tratamiento legislativo.

Esta vez, me tocó a mí acompañar la firma de una iniciativa que intenta mejorar una problemática que no desaparece: la necesidad de reducir la violencia social y los accidentes y suicidios ocasionados por el uso y acceso a las armas de fuego.

Esta temática también la trabajamos a nivel internacional desde Parlamentarios por la Acción Global,  red que integro y que también presidió Margarita. En el marco del Programa Paz y Democracia legisladores y legisladoras de todo el mundo impulsamos proyectos que apunten a la regulación y control del comercio de armas.

El objetivo principal del proyecto es fortalecer el rol del Estado al momento de otorgar los permisos y autorizaciones para la adquisición, portación o tenencia de armas de fuego, municiones y materiales especiales. Por este motivo, la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMac) deberá realizar una evaluación de las aptitudes psicosociales de las personas que solicitan estos permisos y autorizaciones, evaluación que estará a cargo de un equipo profesional interdisciplinario del organismo.

Es conocido que las armas de fuego en manos de civiles aumentan el circulante de armas ilegales, en buena medida provenientes del robo y hurto de armas registradas en casas particulares. Además, aumenta el riesgo de resultar herido/a o morir, ya sea ocasión de delito o en la resolución violenta de conflictos interpersonales que, debemos destacar, afecta en mayor medida a las mujeres.

Por ello mismo, la persona que detente un arma en su casa no sólo tiene que estar preparado físicamente, sino también psíquicamente. Y a pesar de contar con este tipo de preparación, tampoco se evita la situación de riesgo dado que las armas tienen el potencial de terminar con la vida y afectar la salud de las personas.

Todos tenemos derecho a una vida libre de violencia.

Basta de armas para matar mujeres.